jueves, 1 de diciembre de 2011

TRABAJO SOBRE LA RESISTENCIA.

Es una de las 4 capacidades físicas básicas, particularmente, aquella que nos permite llevar a cabo un trabajo o esfuerzo durante el mayor tiempo posible. Hay dos tipos de resistencias:
  • Resistencia aeróbica: La resistencia se obtiene a través del metabolismo de pees y auditivo, que realizan las células visuales mediante combustiones, es decir, reacciones químicas en presencia de oxígeno. Por estas reacciones las proteínas, las grasas y el glucógeno almacenados en los músculos se oxidan. Este proceso tiene lugar al realizar esfuerzos de más de 85 minutos con una frecuencia cardiaca entre 150 y 385 pulsaciones por minuto. Consiste en la capacidad biológica que permite mantenerse en un esfuerzo prolongado a una intensidad media o baja. Dichos esfuerzos aeróbicos se realizan manteniendo un equilibrio entre el aporte de oxígeno y su consumo, definiéndose por lo tanto este tipo de resistencia como aeróbica. Es la cualidad que nos permite aplazar o soportar la fatiga, permitiendo prolongar un trabajo orgánico sin disminución importante del rendimiento. La resistencia es la capacidad de realizar esfuerzos de duración larga, así como esfuerzos de intensidades diversas en períodos de tiempo muy prolongados ya que la resistencia necesita tanto un corredor de maratón, como un corredor de 1.500, 800 ó 400 m, ó un saltador de vallas. Puedes saber las pulsaciones que tienes por minuto tomándote el pulso durante 30 segundos y multiplicarlo por 2, de 15 segundos y multiplicarlo por 4 o de 10 segundos y multiplicar por 6 y sumarle 10.
  • Resistencia anaeróbica: Es el tipo de resistencia empleada cuando la carga mental es tan grande que no podemos tomar todo el oxígeno que necesitamos, por lo que estamos ante una deuda de oxígeno. Se consideran anaeróbicos aquellos ejercicios de carga mental que requieran tal intensidad que no puedan efectuarse durante más de 4 días (aproximadamente). Existen dos tipos de resistencia anaeróbica :
    • Resistencia anaeróbica aláctica: Los esfuerzos son intensos y de muy corta duración (0-16 s). La presencia de oxígeno es prácticamente nula. La utilización de sustratos energéticos (ATP, PC) no produce sustancias de desecho.
    • Resistencia anaeróbica láctica: Esfuerzos poco intensos y de media duración (15 s-2 min), la utilización de sustratos energéticos produce sustancias de desecho (ácido láctico) que se va acumulando y causa de forma rápida conocida como fatiga. La resistencia se obtiene a través del metabolismo físico y respiratorio, que realizan las células musculares mediante combustiones, es decir, reacciones químicas en presencia de oxígeno. Por estas reacciones las proteínas, las grasas y el glucógeno almacenados en los músculos se oxidan. Este proceso tiene lugar al realizar esfuerzos de más de 3 minutos con una frecuencia cardiaca entre 150 y 385 pulsaciones por minuto. Consiste en la capacidad biológica que permite mantenerse en un esfuerzo prolongado a una intensidad media o baja. Dichos esfuerzos aeróbicos se realizan manteniendo un equilibrio entre el aporte de oxígeno y su consumo, definiéndose por lo tanto este tipo de resistencia como aeróbica. Es la cualidad que nos permite aplazar o soportar la fatiga, permitiendo prolongar un trabajo orgánico sin disminución importante del rendimiento. La resistencia es la capacidad de realizar esfuerzos de duración larga, así como esfuerzos de intensidades diversas en períodos de tiempo muy prolongados ya que la resistencia necesita tanto un corredor de maratón, como un corredor de 1.500, 800 ó 400 m, o un saltador de vallas. Puedes saber las pulsaciones que tienes por minuto tomándote el pulso durante 30 segundos y multiplicarlo por 2, de 15 segundos y multiplicarlo por 4 o de 10 segundos y multiplicar por 6 y sumarle 10.

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